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jueves, 21 de enero de 2010

Se invertirán $20 millones para iniciar la exploración de litio

El gerente General de la operadora minera Li3, tras una reunión con Jorge Mayoral, anunció la inversión para el inicio de exploración de litio en Salta y Jujuy.

De cuantificarse las reservas minerales estimadas, la empresa prevé una inversión de $400 millones para la construcción del proyecto.
El secretario de Minería, Jorge Mayoral, acordó la inversión inicial de $20 millones durante los próximos 10 meses por la operadora minera Li3, para la puesta en marcha en Salta y Jujuy de un programa de exploración avanzada de yacimientos de litio, un mineral destinado a la generación de pilas y baterías recargables que no afectan al medio ambiente y contribuyen a evitar el calentamiento global.

Jorge Mayoral recibió hoy al Gerente General de la minera, Luis Saenz, para analizar los avances en materia de exploración de este estratégico mineral. De cuantificarse las reservas minerales estimadas, la empresa prevé una inversión de $400 millones para la construcción del proyecto.

La empresa compromete una inversión inicial de $20 millones para desarrollar un programa de exploración avanzada en salares ubicados en la puna Argentina. El programa abarcará tareas de muestreos, geofísica y geoquímica en los salares de Centenario, Rincón y Las Pocitas, en las provincias de Salta y Jujuy.

Saenz adelantó que el objetivo de la minera es completar el proceso exploratorio en un término menor a los 30 meses y que, de cuantificarse las reservas minerales estimadas, prevén una inversión inicial de $400 millones para la construcción del proyecto, lo que ratifica el lugar de privilegio a nivel mundial que actualmente ocupa Argentina en la atracción de inversiones para la minería del litio.

Mayoral destacó la importancia de estos emprendimientos para la creación de empleo y el desarrollo de infraestructura básica en una de las geografías más olvidadas de la Argentina.

En la actualidad, el litio es considerado un elemento estratégico para la construcción de nuevas tecnologías digitales, ya que forma parte esencial en el funcionamiento de pilas y baterías recargables, que brindan energía sin afectar al medio ambiente y contribuyen a evitar un incremento en el proceso de calentamiento global.

De los diez millones de toneladas métricas de reserva de litio que existen en el planeta, cerca de nueve millones están ubicados en Latinoamérica, principalmente en Argentina, Chile y Bolivia.

Argentina vende hoy litio a Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, China, Rusia, Japón y Holanda, por un volumen que, en 2008, se ubicó por arriba de las 3.200 toneladas métricas. América Latina aporta más del 55% del litio que demandan la industria mundial.
21 de enero de 2010 (presargentina)


Fuente: derf.com.ar

viernes, 15 de enero de 2010

Fenómenos meteorólogicos extremos 2009

Variación temperaturas año 1900 / 2007




Fuente: temperaturaglobal.com

El deshielo de los polos afecta ya a las corrientes oceánicas

Una investigación en el marco del Año Polar Internacional (API) 2007-2008 aporta nuevas pruebas sobre la generalización de los efectos del calentamiento global en las regiones polares, según han anunciado sus autores en un comunicado. La nieve y el hielo están disminuyendo en ambas regiones polares, lo que afecta tanto a la vida humana como a la vida animal y vegetal local del Ártico, y a la circulación oceánica y atmosférica mundial y al nivel del mar. Estos son sólo algunos de los resultados que figuran en el documento Estado de la Investigación Polar [archivo en PDF], publicado hoy por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU).

El API se puso en marcha en marzo de 2007 y comprende un período de dos años que abarca hasta marzo de 2009 para permitir que se puedan realizar observaciones en ambas regiones polares. Para Michel Jarraud, Secretario General de la OMM, “las nuevas pruebas resultantes de la investigación polar consolidarán la base científica sobre la que se fundamentarán las actividades del futuro.”

El comunicado de prensa asegura que ahora queda claro que las capas de hielo de Groenlandia y de la Antártida están perdiendo masa, lo que contribuye a la elevación del nivel del mar. El calentamiento en la Antártida está mucho más generalizado de lo que se pensaba antes del API y resulta que en Groenlandia cada vez hay menos volumen de hielo. Los investigadores también descubrieron que en el Ártico, durante los veranos de 2007 y 2008, la extensión mínima del hielo marino durante todo el año disminuyó al nivel más bajo detectado nunca desde que empezaron a elaborar a registros satelitales hace 30 años.

En las expediciones realizadas en el marco del API se registró también un ritmo sin precedentes de la deriva de los hielos en el Ártico. Debido al calentamiento global, cambiaron los tipos y el alcance de la vegetación en el Ártico, lo que afectó a los animales de pastoreo y a la caza. Otras pruebas del calentamiento del planeta son las obtenidas por los buques de investigación del API, que han confirmado que el nivel de calentamiento del océano Austral está por encima de lo normal. El enfriamiento de las corrientes de los fondos oceánicos cerca de la Antártida es coherente con el aumento del derretimiento del hielo de la Antártida y podría afectar a la circulación oceánica. Por consiguiente, el calentamiento global afecta a la Antártida de formas que antes no se conocían.

La investigación realizada en el marco del API también ha identificado grandes reservas de carbono almacenado como el metano en el permafrost (capa profunda del suelo permanentemente helada). El deshielo del permafrost amenaza con desestabilizar el metano -un gas de efecto invernadero- almacenado y enviarlo a la atmósfera. De hecho, los investigadores del API que se encontraban a lo largo de la costa de Siberia observaron emisiones sustanciales de metano procedentes de los sedimentos de los océanos.

Datos atmosféricos

El API también ha dado una nueva perspectiva de la investigación atmosférica. Los investigadores han descubierto que las tormentas del Atlántico Norte son las principales fuentes de calor y humedad de las regiones polares. La comprensión de esos mecanismos mejorará las predicciones de la trayectoria y la intensidad de las tormentas. Los estudios sobre el agujero de ozono también se han beneficiado de las investigaciones realizadas en el marco del API, ya que se han detectado nuevas conexiones entre las concentraciones de ozono por encima de la Antártida y las condiciones de viento y tormenta en el océano Austral.

“El trabajo iniciado por el API debe continuar”, señaló Michel Jarraud. “En los próximos decenios seguirá siendo necesaria una acción coordinada internacionalmente en relación con las regiones polares”, añadió. En el documento Estado de la Investigación Polar no sólo se describen algunos de los descubrimientos realizados durante el API, sino que también se recomiendan una serie de prioridades para la acción futura con el fin de garantizar que la sociedad esté mejor informada sobre los cambios polares en curso, su probable evolución futura y sus repercusiones globales.

Fuente: El País

Frío y cambio climático van de la mano

La ola de frío que azota por estos días al hemisferio Norte se debería, según un geoquímico de la Academia China de Ciencias, al calentamiento global, pese a la contradicción aparente. El científico aseguró que el fenómeno climático aumenta los riesgos de tiempo extremo en una u otra dirección.

Kuang Yaoqiu, el especialista en cuestión, precisó que el cambio climático afectará de la misma manera –con tormentas de nieve incluidas y calores sofocantes- durante los próximos 50 años. Para el científico chino, las actividades humanas (como la emisión de dióxido de carbono por las industrias) en principio aumentan la temperatura de la atmósfera en los hemisferios, pero llegado un momento pierde ese calor y desciende rápidamente de altura, lo que produce los frentes fríos, informó la agencia Efe. “Las actividades humanas que calientan la atmósfera en el hemisferio norte llevan olas de frío al sur, y viceversa”, destacó Kuang en declaraciones reproducidas por el diario “China Daily”. China ha sufrido una de las peores olas de frío de las últimas décadas, especialmente notable en ciudades como Pekín, que a principios de año tuvo la nevada más copiosa en 60 años y la temperatura más fría en 40.

Fuente: aimdigital.com.ar

Exigen a Europa política resuelta contra el cambio climático

Madrid, 15 ene (PL) Movimientos sociales, ecologistas y sindicales de España exigieron hoy a la Unión Europea (UE) una política ambiciosa y decidida contra el cambio climático, tras el fracaso de la Cumbre de Copenhague sobre el clima.

Más de 200 activistas formaron este viernes una cadena humana frente al Palacio de Congresos de Sevilla, Andalucía, donde se reúnen este fin de semana los ministros de Energía y de Medio Ambiente de la UE.

Los defensores del clima les reclamaron una estrategia energética y medioambiental comprometida con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático.

Frente al recinto, sede de la reunión de titulares de los 27 países del bloque comunitario, los manifestantes desplegaron pancartas en las que se leía Stop al cambio climático. El clima no está en venta y Contra la Europa del capital y la guerra. Otro mundo es posible.

Una de las consignas más coreadas durante la protesta pacífica fue Menos policía, más ecología, en obvia referencia al fuerte dispositivo de seguridad formado por más de un centenar de agentes.

Al ritmo de tambores también se escucharon frases como De Copenhague a Sevilla, la lucha continúa o Salvemos el clima, no los bancos.

Poco antes de la manifestación, su portavoz, Federico Noriega dijo a reporteros que la cadena humana pretendía denunciar el absoluto fracaso del papel de la UE en Copenhague.

A su juicio, en la cita cimera de la capital danesa, celebrada en diciembre pasado, Europa se dejó abrumar por Estados Unidos y otros países y terminó desapareciendo de los debates, pese a ser la anfitriona del encuentro de líderes mundiales. Noriega manifestó que en Copenhague la UE mantuvo una grave actitud antidemocrática con los movimientos sociales, dentro y fuera de la cumbre, con leyes especiales y detenciones masivas, punto de inflexión -advirtió- cuya repetición no podemos permitir.

Desde este escenario, no sólo exigimos soluciones contra el cambio climático, sino que elaboren normas y demuestren gobernar para las personas y no para las corporaciones multinacionales, enfatizó.

Los colectivos sociales y ecologistas entregaron un documento para los ministros que, entre otras reivindicaciones, piden al bloque reducir sus emisiones de dióxido de carbono un 30 por ciento en 2020, como prometió hacer antes de la cumbre de Dinamarca.

Fuente: prensa-latina.com

miércoles, 13 de enero de 2010

CAMBIO CLIMÁTICO. INVESTIGADORES ESPAÑOLES CONSTATAN EL RETROCESO DE DOS GLACIARES DE LA ANTÁRTIDA

Un equipo de investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha constatado el retroceso de los glaciares Johnsons y Hurd de la Antártida como consecuencia del cambio climático.
Según informó hoy la UPM, éstas son las conclusiones de la décima campaña Antártica que este grupo de investigación completa para estudiar sobre el terreno las medidas de las masas glaciares y sus alteraciones en función de los cambios climáticos.
En esta ocasión, los investigadores han permanecido tres semanas en la base española Juan Carlos I de la isla Livingston.
El objetivo era predecir la respuesta de los glaciares al calentamiento global mediante simulaciones numéricas de la dinámica glaciar, a la que se suministran como datos de entrada los obtenidos en estas campañas.
Los resultados muestran que, aún estando muy próximos, los glaciares estudiados tienen comportamientos muy distintos, y que ambos se encuentran en retroceso.

Fuente: web

domingo, 10 de enero de 2010

Inician preparativos para cumbre mundial sobre cambio climático

Un Comité Local Organizador, conformado por representantes de la Prefectura, la Alcaldía de Cochabamba y el Gobierno, empezó el pasado viernes a movilizarse para preparar la realización de la I Conferencia Mundial de Movimientos Sociales sobre el cambio climático, que tendrá como sede la ciudad de Cochabamba, entre el 20 y 22 de abril próximo.

El comité realizó entre el jueves y viernes pasados un recorrido y una inspección de los posibles lugares -15 propuestos entre campos deportivos, hoteles y otros-, donde se realizarían los debates y se hospedarían las delegaciones de todo el mundo que asistan a este encuentro. Se espera la participación de alrededor de 15 mil personas, entre altos mandatarios, científicos y dirigentes de organizaciones sociales.

El presidente Evo Morales convocó oficialmente el pasado 5 de enero a la primera Conferencia Mundial de los Pueblos para tratar los efectos del Cambio Climático y los derechos de la madre tierra, en la ciudad de Cochabamba, y que coincidirá con la celebración del "Día Internacional de la Madre Tierra", que es el 22 de abril.

Para cumplir con ese cometido, el Presidente designó la tarea de organización de este encuentro a la Cancillería y el Ministerio del Agua, que ya empezaron a realizar las gestiones en el ámbito internacional y nacional para confirmar la presencia de representantes de pueblos indígenas, científicos y expertos en temas medioambientales.


Fuente: lostiempos.com

Peras y manzanas sufren el cambio climático

Cómo influye en la fisiología de los diversos frutales. Un experto húngaro disertó sobre el fenómeno.

CINCO SALTOS (ACE).- El cambio climático está afectando a la fisiología de las plantas de manzanas, peras y frutales de carozo; y los productores deberán invertir en tecnología para proteger a sus montes frutales, mermar las consecuencias en la chacra y conseguir la misma calidad de fruta que ahora se exporta, destacó Laszlo Lakatos, un especialista húngaro que estuvo en la región recientemente.

"El cambio climático y su efecto en la producción de frutas" fue la ponencia del ingeniero agrónomo Lakatos, en el marco del intercambio de cooperación tecnológica que forma parte de un proyecto de la UNC presentado ante el ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.

Con la asistencia del equipo local de investigadores de Ciencias Agrarias de la UNC, llevó a cabo conferencias, se reunió con productores y mantuvo conversaciones académicas con docentes de otras facultades del Comahue.

En diálogo con "Río Negro", Lakatos describió cómo en investigaciones desarrolladas en la Universidad de Debrecen han detectado que en los últimos 30 años, la floración en frutales de carozo (guinda, ciruelas y cerezas) y pepita (peras y manzanas) se han adelantado dos semanas, por ejemplo.

Detalló cómo observaron que el aumento de la diferencia de temperatura entre el día y la noche afecta el color de la cobertura de la manzana y el contenido de azúcares de pera y manzana, la relación de este cambio en el clima con la acidez, el azúcar y el color de las frutas, en tanto continúa en estudio si el cambio climático podría estar generando una diferencia en el contenido vitamínico, específicamente los contenidos de vitamina C.

"La sequía de la atmósfera o del suelo se pueden modificar por irrigación, pero cómo modificar la temperatura y la humedad relativa en el microclima de la chacra para protegerlos de los fríos invernales o del exceso de temperatura y del estrés por alta temperatura que genera en las plantas el fenómeno del asoleamiento", indicó. En Hungría, donde un tercio de la superficie cultivada tiene plantaciones de manzanas, peras y guindas se ha logrado hacer un mapeo con estaciones meteorológicas dentro y fuera de los huertos; con variables captadas al ras del suelo, a la mitad del árbol y sobre el monte frutal.

Las investigaciones determinaron que la variación del clima está afectando la fisiología de la plantación y la calidad de la fruta. Lakatos detalló que en el último período, que podría corresponder a un decenio, la media de estas mediciones arrojó un aumento en un grado centígrado, con una variación mayor en tiempos menores de estudio.

"En los últimos 30 años el comienzo de la floración se adelantó dos semanas en la mayor parte de los frutales", y se lo relacionó con el cambio climático", dijo. El especialista en agro meteorología de Debrecen consideró que en el futuro estos riesgos climáticos se van a incrementar, especialmente en los extremos de altas y bajas temperaturas. La intervención que busca la tecnología agronómica es cómo atemperar el problema y generar un microclima en la chacra para evitar estos "riesgos extremos".

Consultado cómo afrontar la generación de este microclima, Lakatos dijo creer que la utilización de redes (media sombra) será en el futuro una de las formas de proteger al monte frutal del daño por asoleamiento o granizo.

También la aplicación del riego por aspersión en altura que, por enfriamiento por evaporación, se pueda utilizar durante los períodos en que la temperatura se tornará tan alta en la chacra que pondrá en peligro las condiciones del cultivo. De manera inversa, en tiempo de fríos extremos, se plantea en Europa un sistema de calefacción con gas entre las filas de plantas. Para obtener un mejor color, sólidos solubles y un mayor contenido vitamínico se deberán generar durante las temporadas de calor un sistema de enfriamiento en las chacras.

SHIRLEY HERREROS


Fuente: rionegro.com.ar

viernes, 8 de enero de 2010

Los efectos de El Niño persistirán en el Hemisferio Norte, según un informe

Los efectos del fenómeno meteorológico de El Niño sobre las condiciones del tiempo en todo el mundo persistirán en los próximos meses, anunció el Centro de Predicciones Climáticas.

El organismo agregó que El Niño se fortaleció durante diciembre de 2009 como consecuencia de un aumento de las temperaturas en el océano Pacífico.

Añadió que específicamente, esos efectos se harán sentir en los primeros meses de la primavera boreal que termina en junio, mes en que se inicia la temporada anual de huracanes provenientes del Atlántico.

"Sin importar cuál sea la fortaleza máxima, se espera que El Niño continúe ejerciendo una influencia significativa en el tiempo y el clima global durante los próximos meses", añadió el informe del Centro de Predicciones Climáticas, una división de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Sin embargo, el informe mensual del Centro de Predicciones Climáticas indicó que no existe acuerdo sobre cuál será el momento de mayor fortaleza del fenómeno.

"La mayoría de los modelos sugieren que las anomalías para la región de El Niño comenzarán a disminuir temprano en 2010, pero El Niño persistirá hasta abril-mayo-junio de 2010", indicó.

Según el informe, se espera que los principales impactos del fenómeno sean condiciones más secas que lo normal sobre Indonesia y un aumento en la convección sobre el Océano Pacífico central, el cual se desplazará hacia el este e influirá en sectores del Pacífico este ecuatorial, al igual que los sectores costeros de Perú y Ecuador.

Para el territorio continental de EE.UU., el impacto potencial incluye precipitación sobre lo normal para la parte sur de la nación, con precipitación bajo lo normal para el noroeste y en los valles de Ohio y Tennessee, detalla el informe.


Fuente: canalclima.com

El calentamiento global "muestra sus garras"

Así lo afirmó ayer el climatólogo Osvaldo Canziani. Según el especialista, las intensas lluvias, inundaciones y fuertes vientos huracanados que se registraron por estos días en diferentes provincias de nuestro país son una prueba de este fenómeno

Mientras en nuestra ciudad los últimos días estuvieron caracterizados por jornadas de lluvia, calor y un plus extra de mosquitos, los santiagueños soportaron una sensación térmica de 50º C. En tanto, en zonas de Córdoba, Bahía Blanca y Pehuajó, se registraron vientos huracanados que provocaron algunos destrozos (ver página 18). Así está el clima hoy en nuestro país, impredecible por donde se lo mire. Para el especialista Osvaldo Canziani, con estos fenómenos el calentamiento global nos “muestra sus garras”. El experto pronosticó además lluvias cada vez más intensas y esporádicas.

En declaraciones radiales, el reconocido climatólogo argentino se refirió ayer a la seguidilla de semanas en nuestro país con intensas lluvias, posteriores inundaciones y fuertes vientos, acompañados por la caída de granizo en varias regiones de la Argentina. Según el especialista, son hechos que nos demuestran que el calentamiento del planeta -un rasgo del cambio climático- “muestra sus garras”.

Canziani, que actualmente es copresidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU, señaló que desde el año 1975 en adelante el país atraviesa un intenso cambio climatológico que está caracterizado por lluvias que son cada vez más fuertes y esporádicas.

El especialista aseguró que los argentinos nos estamos enfrentando a un nuevo sistema meteorológico: “Todo está cambiando, y en la medida en que sigamos emitiendo gases contaminantes a la atmósfera, nunca va a estabilizarse”, explicó.

Tierras áridas

Respecto a las zonas áridas y semiáridas de nuestro país, Canziani declaró recientemente que serán más secas, y agregó que “en este momento toda la Argentina árida, que es una buena parte, más del 50% va a sufrir las consecuencias de la aridez”.

Según el experto, que fue premiado con el Nobel de la Paz en 2007, el cambio climático es algo tan grave y urgente que no actuar es “como jugar a la ruleta rusa”. El profesional hizo hincapié en que, modificando conductas de vida de los seres humanos, es probable detener el grave problema.

Para el especialista, los elementos que definen el cambio climático son “el crecimiento poblacional, la capacidad de países en consumir más sin fijarse lo que pasa, y el tercero que quizá sea la solución al problema, es la previsión de desarrollar tecnologías apropiadas para producir y consumir”.

El científico manifestó, además, que es momento de tratar temas como la cosecha de agua en los Andes, las enfermedades emergentes en los niños, el impacto del calor en el ganado y la reubicación de cultivos.


Fuente: diariohoy.net

Las ráfagas de 80 km/h muestran los efectos del cambio climático

Los expertos están sorprendidos porque el viento del miércoles arrancó árboles fuertes. El vendaval actuó en forma selectiva y tiró 100 árboles en la capital, lo cual es inusitado. Se encendió una luz de alerta para forestar.

La forma violenta, desenfrenada y selectiva que manifestó el viento en la primera gran tormenta del año encendió la luz de alerta. La posibilidad de que el fenómeno pueda repetirse llevó a las autoridades a repensar algunos planes, sobre todo en lo que se refiere a la plantación de árboles.
Cuando los operarios de la Dirección de Espacios Verdes municipal realizaban las tareas para recoger los 100 árboles caídos en la ciudad hubo un detalle que les llamó la atención: el temporal parecía haberse ensañado con algunas cuadras. "No todos los ejemplares que cayeron eran viejos. Muchos fueron arrancados de raíz. Me impresionó", expresó el director de la repartición, Pablo Bulacio.
Bulacio, que es ingeniero agrónomo, dijo que en algunos sectores donde se encontraban árboles en buen estado sanitario hallaron tres ejemplares caídos en una cuadra y en la siguiente estaban intactos. "Es evidente que hubo vientos huracanados y que algo está pasando con nuestro clima; jamás una tormenta causó tamaña destrucción de nuestros árboles", precisó preocupado.
El daño más importante que se registró en la mañana del miércoles lo sufrieron los árboles. También hubo más de 120.000 familias afectadas con cortes de luz y un gran porcentaje de columnas de alumbrado público quedaron inutilizados.
Santiago Cogorno, de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional que funciona en el aeropuerto Benjamín Matienzo, señaló que sí hubo vientos fuertes huracanados, aunque precisó que esto no es lo mismo que un tornado o un huracán. Lo mismo opinó Osvaldo Molina, jefe del servicio.
Las ráfagas mostraron una velocidad de unos 80 kilómetros por hora. Estos valores no son nuevos en la provincia, aunque en general se suelen registrar con muy poca frecuencia: una vez al año. Sobre este aspecto es que comenzarían a sentirse los efectos del cambio climático, según Molina. "Es probable que estos tipos de fenómenos se registren con más frecuencia", recalcó, y precisó que hasta fin de mes se esperan más temporales similares.
"Al aumentar la temperatura máxima y la humedad y al disminuir los valores mínimos, es probable que se generen más choques fuertes entre frentes cálidos y fríos, lo que causa tormentas más intensas", apuntó. También señaló que uno de los efectos más dramáticos del cambio climático se registra en la temperatura media del mar, que aumentó un grado en los últimos tiempos.
"Un golpe muy duro". Así calificó el director de Espacios Verdes la tormenta que tiró abajo un centenar de árboles, muchos de los cuales habían sido plantados recientemente.
De todos modos, los funcionarios evaluaron que no hubo tantas inundaciones como en otros años. En ese sentido, dijeron que las obras en desagües realizadas últimamente favorecieron un rápido escurrimiento del líquido. Atilio Belloni, subsecretario de Obras Públicas, reconoció que aún faltan hacer obras importantes en las zonas más vulnerables, como las que están ubicadas en Jujuy al 4.000. Cada tormenta el agua ingresa a las casas de los barrios Alejandro Hereddia y El Salvador. El problema es que estas familias se instalaron en un sector desfavorable, ya que el terreno conforma una especie de gran olla. "Ya tenemos un proyecto de desagües aprobado y estamos en el proceso licitatorio. Las obras tendrán un costo estimado de $ 10 millones", especificó.

Noticias del día después

- En obra.- Hasta ayer se retiraron 60 árboles, en zonas como en Benjamín Aráoz al 1.100, Sáenz Peña al 300 y 500, Salta al 500 y 600, y Mitre al 100, entre otras. También se levantaron 14 columnas del sistema lumínico en el Parque Avellaneda. Además, se están reparando los 90 puestos de encendido afectados por la tormenta.
- Residuos en Yerba Buena .- La Municipalidad de Yerba Buena informó que debido a la temporada estival se incrementarán a partir de hoy los operativos de recolección de residuos de césped y desechos de jardín. Para ello, solicitó a los vecinos que esos desechos sean depositados en bolsas de consorcio para evitar que se desparramen en el piso y que tapen desagües y alcantarillas.
- Para tener en cuenta.- Desde la Municipalidad capitalina se informó que a través del número 422-4073 de la Dirección de Espacios Verdes y de Obras Públicas los vecinos pueden informar sobre la caída de árboles en sus domicilios.
- Defensa Civil.- También se recordó a los vecinos que ante emergencias pueden llamar al número gratuito 0800 - 777- 0408 de Defensa Civil.


Fuente: lagaceta.com.ar

martes, 5 de enero de 2010

Eventos climatológicos afectan varias regiones bolivianas

Unas seis mil 500 familias damnificó el desborde de los ríos Chimoré, Chapare e Ichilo de la zona tropical del departamento boliviano de Cochabamba, informa hoy el matutino El Día. Por otra parte, en la provincia Gran Chaco de Tarija, la sequía vuelve a amenazar la producción agrícola y ganadera de esa región.

De acuerdo con el director de Defensa Civil del trópico cochabambino, Maximiliano Morales, la mayoría de los pobladores afectados por las fuertes lluvias de los últimos días perdieron gran parte de su cosecha de cítricos, bananos, piña y coca.

"Por el desborde del río Chapare tenemos cerca de dos mil quinientas familias damnificadas. Hay gente que está viviendo encima de los techos porque sus casas se inundaron", señaló Morales.

Paradójicamente en el chaco tarijeño, la sequía vuelve a amenazar a miles de cabezas de ganado vacuno y a la producción agrícola producto de fuertes temperaturas y la carencia de lluvias.

El viceministerio de Defensa Civil consideró que aún es prematuro declarar alerta roja por efecto de los desastres que afectan al menos a seis departamentos, particularmente por el desborde de ríos e inundaciones.

"Consideramos que no es oportuno, aún es prematuro declarar alerta roja por el fenómeno del Niño, porque sería sólo alarmar a la población", argumentó el viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco.

Fuente: prensa-latina.cu

viernes, 1 de enero de 2010

Super-computadora para predecir cambios climáticos

Viernes, 1 de enero de 2010

Un grupo de científicos alemanes presentó en Hamburgo una super-computadora que será capaz de calcular y preveer los cambios climáticos en todo el mundo con suma exactitud. La computadora, desarrollada por el laboratorio climático y centro informático Deutsches Klimarechenzentrum GmbH (DKRZ) de Hamburgo, puede analizar cualquier región del planeta y pronosticar cómo responderá al cambio climático.

Los científicos responsables aseguraron que la nueva computadora permite obtener un cálculo mucho más detallado de lo acostumbrado hasta el momento. "Es el ordenador más grande del mundo dedicado exclusivamente a la investigación climática", enfatizó la ministra federal de Medio Ambiente, Annette Schavan, durante la presentación.

El nuevo invento, que ha supuesto unos costes de 35 millones de euros (51,6 millones de dólares) lleva en funcionamiento desde abril, pero sus responsables decidieron aplazar su presentación hasta ahora para que coincidiese con la fecha en la que se celebra la cumbre del clima en Copenhague.

El ordenador, de 160 teraflops, (la medida con la que se calcula su velocidad) es 60 veces más rápido que el modelo anterior y puede almacenar una cantidad de información 10 veces superior, hasta los 10.000 terabytes al año, indicó un portavoz


Fuente: analitica.com

Brasil: Sancionan ley favorable al clima

Brasilia, 30 dic (PL) El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó hoy la ley que fija el compromiso de su país con la reducción de 38,9 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2020.

La normativa prevé incentivos como la eliminación de impuestos para las industrias y empresas de transporte que reduzcan la generación de dióxido de carbono.

De igual modo la legislación está sujeta a decretos accesorios orientados a discernir las acciones de sectores como la agricultura, la energía y la asistencia medioambiental.

El ministro de Medio Ambiente de Brasil, Carlos Minc, declaró que el gobierno presidido por Lula jerarquizará el combate contra el calentamiento global, pese al fracaso de la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático.

"Estamos plenamente decididos a cumplir con nuestros compromisos". "No importa que Copenhague no fuera como esperábamos", subrayó Minc.

Como parte de las naciones amazónicas, la administración brasileña llamó en 2009 al aumento del apoyo financiero y tecnológico de los países más desarrollados en beneficio del clima, afín con las responsabilidades históricas en la contaminación del planeta.

Acerca del tema mandatarios y representantes de organizaciones sociales de Latinoamérica han denunciado la intención de Estados Unidos de imponer al mundo en Copenhague un documento sin compromisos concretos para frenar el deterioro ambiental, pese a su implicación como mayor contaminante universal.

Fuente: prensa-latina.cu

lunes, 28 de diciembre de 2009

Científicos harán crecer arroz bajo el agua

Contra el cambio climático, este producto sería resistente a las inundaciones anuales en Bangladesh. Se trata de un verdadero avance para la alimentación mundial

Al mal tiempo, buena cara y un descubrimiento científico que podría beneficiar a la población mundial. Se trata de la posibilidad de que el arroz crezca debajo del agua, un verdadero desafío al cambio climático.

De acuerdo a lo publicado por el sitio de la BBC, un grupo de investigadores en Bangladesh sostienen que están a punto de conseguir tres nuevas variedades de arroz resistentes a las inundaciones anuales. Este descubrimiento podría suponer un gran avance en la alimentación de millones de personas.

Una de estas variedades ya se está cultivando en los campos de India con buenos resultados y las otras dos, una vez finalizada la investigación, lo harán en 2010.

Según los científicos del Instituto para la Investigación del Arroz de Bangladesh, las nuevas variedades podrían resistir más de dos semanas bajo el agua con lo que podría cambiar muchas cosas en el cultivo del arroz y en la alimentación de millones de personas que dependen de este cereal.

La mayoría de los años, más del 20% del territorio de Bangladesh, al nordeste de India, queda completamente inundado. Como consecuencia, se pierden millones de toneladas de cereal.

En países como Bangladesh –y en la mayor parte del sur y este de Asia- el arroz es la base de la alimentación. El 70% de las calorías de la dieta en esa región procede del arroz. Por otro lado, estas nuevas variedades podrían ayudar a muchos países a reducir los efectos del cambio climático, ya que se espera que las inundaciones sean cada vez más frecuentes.

Fuente: Rosario3.com

Copenhague-2009: la verdadera dimensión del fracaso

28 de diciembre de 2009, 02:04Por Ernesto Montero Acuña (*)

O nos hundimos juntos o nos salvamos los dos, sería la frase ideal para reflejar la evolución de la disyuntiva entre economía y cambio climático en el 2009, con antecedentes marcados en los últimos años. Desde el 2007 vienen asociándose con mayor agudeza la crisis alimentaria que afecta hoy a más de mil 20 millones de personas, la energética originada por las menguantes existencias de hidrocarburos, la económica que agudiza todas las contradicciones y la climática cada vez más alarmante.

También se vincula a ellas el boom de los biocombustibles, que Estados Unidos ha promovido con la aparente intención de solucionar las crisis energética, medio ambiental y de pobreza.

Pero también con el propósito marcado de obtener utilidades con terrenos, floresta y trabajo súper explotado, sobre todo en países pobres.

A juicio de analistas, la crisis global en progresión, debida a la acumulación generada por el capital, no será solucionada o atenuada con medidas que incrementarán los efectos negativos sobre la especie y el planeta, como es el caso de los biocombustibles, ahora silenciados publicitariamente, mas no abandonados.

La situación se agudiza de manera que cada vez se desvinculan menos las crisis alimentaria, energética, económica y climática, en tanto que las soluciones, contrariamente a lo necesario, se encaminan por las sendas menos salvadoras.

A finales de 2009, esta contradicción condujo, a juicio de la opinión pública más avanzada, al fracaso de la Cumbre sobre Cambio Climático, celebrada entre el 7 y el 18 de diciembre en Copenhague, Dinamarca, con un resultado calificado como engaño a la población mundial en vez de resultar esperanza planetaria.

Se llegaba a la cita luego de los acuerdos mínimos de la Cumbre de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el cambio climático en Bali 2007 o COP 13, que presumiblemente abría el camino (vía Poznan 2008 o COP 14) hacia Copenhague 2009 o COP 15, sigla utilizada para identificar Conferencias de las Partes.

Como reflejo de la creciente preocupación mundial sobre el clima, la primera COP se efectuó en la capital alemana en 1995, marcada por la incertidumbre respecto a medidas que podían tomar países individualmente para reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

El Mandato de Berlín, de ella derivado, posibilitó proseguir con una fase de análisis y evaluación de dos años, los que garantizaron la continuidad de un proceso conducente al reciente foro en la capital danesa, promovido por Naciones Unidas y asumido con urgencia por la mayor parte del mundo.

En la edición de Copenhague se negociaría un protocolo que sustituyera en el 2012 al de Kyoto, aprobado en aquella localidad japonesa el 11 de diciembre de 1997 y que entró en vigor en el año 2005, luego de las ratificaciones necesarias, pero con la significativa excepción de Estados Unidos, hasta el presente.

Previo a la cita, ambientalistas de todo el mundo consideraban que esta "podría ser la última oportunidad para evitar un cambio climático que se nos escape definitivamente de las manos".

Como otro precedente, se llegaba a esta cumbre luego de que en Bankog, Tailandia, fracasara el 9 de octubre de 2009 la conferencia de la ONU sobre cambio climático, que concluyó sin tomar acuerdo sobre sus objetivos de recorte de los gases de efecto invernadero ni acerca de la financiación a los llamados países en desarrollo.

Más de dos mil delegados debatieron allí los objetivos para el período 2012-2020, consistentes en fijar las nuevas emisiones, a partir del 5,2 por ciento establecido en el Protocolo de Kyoto, y en incluir a Estados Unidos y otros países en el documento que presuntamente se aprobara en Copenhague.

Allí se recomendaba que los países ricos rebajaran entre el 25 y el 40 por ciento sus emisiones para el 2020, pero la Unión Europea proponía recortarlas hasta el 30 por ciento, Japón al 25 y Estados Unidos reconocía extraoficialmente como posible el siete por ciento.

Mas, durante la Cumbre de Copenhague, el presidente Barack Obama propuso el 17 por ciento como meta para la reducción hasta el año 2020, cifra muy baja si se parte del referente básico de 1990, pues significa que Estados Unidos se compromete a disminuir sólo el cuatro por ciento, inferior a la del Protocolo de Kyoto.

Así provocó, adicionalmente, que muchos países europeos y Japón, firmantes del acuerdo precedente, intentaran eliminar el protocolo sin asumir nada en su lugar, para tampoco tener metas comprometidas, en lo que se calificó más bien como una puja contra el clima que un debate a su favor.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvo luego que la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero debe ser una prioridad para todos los gobernantes, pero principalmente para los países desarrollados, que empezaron a contaminar hace 200 años, "mucho antes que Brasil, China, India y otros países".

En el caso de Estados Unidos, debe tenerse en cuenta que un año antes de esta cita, el 5 de diciembre de 2008, ExxonMobil sostenía en el Outlook for Energy que la demanda mundial de energía debe aumentar "en un promedio del 1,2 por ciento anual entre 2005 y 2030, incluso considerando importantes ganancias en la eficiencia" energética.

"Se espera -añadía- añadía, que la demanda mundial aumente el 35 por ciento desde el equivalente de 229 millones de barriles de petróleo por día en el 2005 hasta el equivalente de 310 millones de barriles por día en el 2030".

Consideraba que el petróleo, el gas y el carbón continuarán abasteciendo la amplia mayoría de las necesidades energéticas del mundo, con casi el 80 por ciento de la demanda mundial hasta el 2030, "debido a su abundancia, rentabilidad y disponibilidad", pero sin referirse para nada al efecto contaminante.

Parecería quedar resuelto con la formulación: "los biocombustibles también crecerán rápidamente", una iniciativa impulsada por el ex presidente George W. Bush en su discurso sobre el Estado de la Nación del 2007, con intención de alentar la industria automovilística de su país, idea que no ha cristalizado debido a la profunda crisis actual.

Con sólo el seis por ciento de la población mundial, ese país consume, sin equidad alguna, la cuarta parte de la energía y del petróleo gastado en el planeta.

Mas, con la crisis energética, el cambio climático y la pobreza como argumento, Estados Unidos intentaba montar un negocio empresarial consistente en el uso de 132 mil millones de litros de combustibles alternativos para el 2017, con efectos catastróficos para tres mil millones de personas en el mundo.

The Independent reconocía acerca de lo anterior, el 8 de febrero de 2008, que "la expansión de cultivos para producir biocombustibles conduce al envío de enormes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera y en nada contribuye a detener el cambio climático o el calentamiento global".

Añadía asimismo que "los científicos han producido evidencia condenatoria, la cual sugiere que los biocombustibles podrían ser uno de los mayores fraudes ambientales, porque en realidad empeoran el calentamiento global al contribuir a las emisiones de dióxido de carbono producido por humanos".

Con estas contradicciones como base, el año 2009 sufre consecuencias climáticas muy negativas para los seres humanos y experimenta metas fallidas sobre el tema en foros internacionales.

Una de ellas es que Estados Unidos, pese a ser causante de un enorme daño mundial en este orden, haya venido rechazando sistemáticamente cualquier pacto sobre metas significativas y vinculantes y sobre contribuciones adecuadas a las necesidades de los países en desarrollo.

Parece no tenerse en cuenta, por ejemplo, que Save the Children estima en 175 millones los menores de un año que se verán afectados en la próxima década por el incremento de desastres naturales como inundaciones, ciclones, sequías y otros debidos al cambio climático.

O que también haya 25 millones más de niños desnutridos -añadidos a los 55 millones en estado agudo ya existentesâ�ö debido a la reducción de la producción agrícola y de la consiguiente menor disponibilidad de alimentos, por factores ecológicos.

La radio de Naciones Unidas transmitía el último 14 de diciembre que eventos meteorológicos severos fueron responsables este año del 75 por ciento de las muertes provocadas por desastres naturales y que 55 millones de personas resultaron afectadas por 224 calamidades meteorológicas.

El Fondo de Población de la ONU difundió el 21 de diciembre, tres días después del foro de Copenhague, que más de mil 500 millones de jóvenes en el mundo son especialmente vulnerables a los efectos negativos del cambio climático, la mayoría de ellos pertenecientes a países en desarrollo.

En su Estado de la población mundial 2009, la organización refleja que en naciones del Tercer Mundo habita más del 70 por ciento de las personas comprendidas entre 10 y 24 años, muy sensibles a todos a los efectos del cambio climático, presentes y futuros, porque se les incrementarían a lo largo de la vida.

A ello se asocian asimismo la mayor pobreza y la falta de acceso a vivienda, infraestructura, agua, salud y otros servicios, sobre todo para la población femenina joven, integrante de las dos terceras partes de la población pobre en el mundo. Una gran proporción de jóvenes residen donde los efectos del clima serán más severos.

En la larga lista de consecuencias también se incluye este año el descubrimiento por científicos del Instituto Leibniz de Ciencias Marinas de Kiel, Alemania, que el cambio climático provoca una mayor pequeñez en los peces, con "repercusiones en el funcionamiento de todo el ecosistema".

Dos días antes de concluir la Cumbre de Copenhague, la organización Acciónatura editorializaba que el cambio climático es de los mayores retos a que se enfrenta la humanidad, por su impacto sobre el aumento del nivel del mar, las épocas de floración y fructificación de las plantas y la distribución e incluso extinción de especies.

"Hablamos también", añadía, "de un aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, como las tormentas, inundaciones o sequías" y "de impactos sociales y económicos", como pérdidas de cosechas y de empleos, aumento de pobreza y enfermedades, y millones de desplazados y refugiados.

En cuanto a la cita danesa, concluía con la apelación evidente de que actuar ahora costará dinero, pero no hacerlo a tiempo costará mucho más.

El presidente venezolano Hugo Chávez exhortó en Copenhague, precisamente, a tener muy en cuenta dos consignas "poderosas", en boga entonces en la capital danesa. Una de ellas era: "No cambien el clima, cambien el sistema". La otra: "Si el clima fuera un banco ya lo habrían salvado"

Tales advertencias reflejan cómo la economía del capitalismo desarrollado, encabezado por Estados Unidos, viene oponiéndose a la ecología humanista, una condición imprescindible para salvarse juntos, aunque con otro sistema, como dijo el líder bolivariano.

(*) El autor es periodista especializado en temas globales e integración latinoamericana.

Fuente: Prensa-latina.cu

Cambio climático, cambio social

El cambio climático, una amenaza a la supervivencia de la vida en la Tierra, se instala crecientemente en la agenda del mundo.

climático

Por Manuel Mora y Araujo


El cambio climático, una amenaza a la supervivencia de la vida en la Tierra, se instala crecientemente en la agenda del mundo. Hay varios ejes en debate: ¿es cierto o no tan cierto?, ¿qué puede hacerse?, ¿quién debe hacerlo? Año tras años los gobiernos discuten sin llegar a acuerdos mientras los científicos producen datos y la gente elucubra sus pensamientos. Ultimamente, hasta los datos científicos entraron en un cono de dudas. No hay acuerdos porque prevalece una lógica colectiva que la economía explica bien: hay menos incentivos para ocuparse del futuro que para ocuparse del presente.

El tema de la sustentabilidad de la vida en el planeta no es nuevo. Generalmente aparece por olas, las cuales tienden a asociarse a visiones que desconfían del progreso técnico, del desarrollo económico y del consumo masivo. En todas las épocas hay quienes ven un sino inexorable que parece enfrentar a las sociedades humanas con la naturaleza; pero la evidencia al respecto nunca es del todo persuasiva. Hace dos siglos Malthus alertó sobre la catástrofe demográfica. La esperanza de vida aumentaba, la tasa de natalidad comenzaba a descender, lo que siguió ocurriendo en forma acelerada hasta nuestros días; a la vez, el progreso de las ciencias disminuía enormemente la incidencia de las pestes en la mortalidad de las poblaciones, y el cambio cultural inoculaba en muchas sociedades lo que alguien llamó “la nueva manía” de preferir la paz a la guerra. Malthus no alcanzó a advertir que esas mismas fuerzas del progreso aumentarían la productividad del trabajo y el capital en forma exponencial. Hace treinta años apareció la ola del “crecimiento cero”, pregonando políticas para detener el flujo de inversiones, precisamente cuando comenzaba la más extraordinaria revolución verde que conoció la humanidad, transformando la productividad del suelo e iniciando una nueva era de cambio técnico. No sabemos cómo seguirá esa escalada en la presente ola de clamor por políticas públicas amigables con el medio ambiente y con el clima.

Por esa lógica algo perversa –el presente vale más que el futuro para quienes viven el presente–, los gobiernos no actúan. Tal vez en muchos casos están influidos por intereses económicos de corto plazo; sin duda están igualmente influidos por su temor a afectar el bienestar de sus votantes, mientras temen muy poco a los votantes de los futuros gobiernos. Estos factores responden también a otras lógicas que están en la raíz de las democracias modernas: ningún gobierno actúa aislado de fuerzas económicas y de demandas sociales.

En resumen, muchos piensan que el cambio social –esa fuerza que lleva a las sociedades a modificar continuamente su estructura y su cultura, que lleva a los sistemas económicos a transformarse incesantemente en busca de mayores niveles de productividad y a las sociedades a buscar mayor bienestar y progreso material– está en permanente tensión con el equilibrio del sistema natural. Cuanto más cercanos al estado de naturaleza, tanto más los seres humanos nos integramos al orden natural y tanto menos la vida en este mundo parece interesante; y a la inversa. Así lo ven muchos pensadores de la sociedad: esto que la especie humana ha construido en el planeta Tierra, el “sistema social”, es visto no como una parte intrínseca de la naturaleza sino como un engendro que cobró autonomía y se vuelve en contra de sus raíces primigenias. Si las sociedades, en su devenir, terminan destruyendo más de lo que construyen, tarde o temprano el mundo social se acabará.

El problema es que no resulta fácil decidir colectivamente qué hacer al respecto. Algo está claro: individualmente, muchas personas y organizaciones prefieren ignorar las luces de alerta. La responsabilidad pasa entonces a los gobiernos y los hacedores de decisiones colectivas. Estos no se ponen de acuerdo. En el mundo hay un desbalance mayúsculo entre los países más ricos, que son los mayores generadores de emisiones de gases que calientan la tierra, y los países más pobres o en desarrollo, que son quienes sufren las consecuencias.

Más allá de que hay mucho fanatismo y oídos sordos de ambos lados de los debates centrales, lo cierto es que no sabemos dónde está la mayor cuota de razón. La disyuntiva sobre qué hacer sigue abierta. Pero como el dilema no es un juego sino una decisión que involucra el destino del planeta, el sentido común sugiere algunas líneas: tal vez, si no hacemos nada, finalmente no pase nada; pero como también es posible que algo catastrófico termine pasando, mejor es que hagamos algo. Eso que hagamos involucrará algunos costos, algunos sacrificios; computémoslo como el costo de un seguro ante siniestros inciertos. Y, a cambio, por ese camino tal vez la humanidad avance más rápidamente hacia la invención de nuevas tecnologías productivas más amigables con la naturaleza.

Es también dar una oportunidad al punto de vista optimista, el que confía en que las sociedades humanas –el “sistema social”– pueden tender, a la larga, a la convivencia pacífica con el “sistema natural” del que surgieron para adquirir su vida propia y aprender a destruirlo. Para aprender a querer al sistema natural hay que empezar por sentirse parte de él.


*Rector de la Universidad Torcuato Di Tella.

Fuente: Perfil.com

viernes, 25 de diciembre de 2009

Exodo masivo por el cambio climático

Millones de personas ya se vieron forzadas a abandonar sus regiones de origen, golpeadas por inundaciones o sequías severas


Guillermo Idiart
LA NACION

Huracanes, terremotos, inundaciones y tsunamis cada vez más intensos y amenazantes para la vida humana. Por el cambio climático, los desastres naturales anuales se duplicaron a 400 en los últimos 20 años, y se han vuelto más destructivos.

Pero otras catástrofes más lentas y silenciosas, aunque igualmente devastadoras, se suceden en todos los extremos del mundo. Y todas ellas están obligando a millones de personas a abandonar sus hogares.

El alza del nivel de los mares y ríos amenaza con sepultar islas y afectar a poblaciones costeras. Las desertificaciones y las sequías avanzan sin freno en varias regiones del planeta, lo que degrada vastos territorios agrícolas. Y las altas temperaturas están derritiendo los glaciares. Así, poblaciones enteras se ven obligadas a trasladarse en busca de recursos esenciales, cada vez más escasos.

Según el Consejo Noruego para Refugiados, sólo el año pasado más de 20 millones de personas fueron desplazadas por desastres inducidos por el calentamiento global, casi cuatro veces más de los afectados por conflictos armados. Y los pronósticos no son alentadores: los más optimistas dicen que habrá unos 250 millones de "desplazados climáticos" hacia 2050. Los más pesimistas, 1000 millones.

Pese a estas alarmantes cifras, el problema aún es ignorado en las negociaciones internacionales, como pasó en la reciente cumbre de Copenhague. "El desplazamiento de poblaciones es el hijo olvidado: no se habla de él en las conferencias a pesar de que se trata de una problemática prioritaria", señaló Jean-François Durieux, responsable de cambio climático del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

La situación de los "desplazados climáticos", que no son considerados refugiados por las normas internacionales, obliga a establecer un nuevo marco legal y a crear un órgano mundial específico que haga frente a sus necesidades.

"La noción de refugiado se aplica a las personas perseguidas o víctimas de violencia. No existe ninguna obligación de recibir a quienes huyen de la pobreza. En el futuro, ¿quién se hará cargo de toda esta miseria? Los Estados son reticentes, incluso hostiles, a abrir esta discusión. Es necesario establecer un vínculo claro entre desplazados y causas climáticas", advierte Durieux.

"El temor es que los desplazados por razones climáticas queden en un limbo legal", dice a LA NACION Carolina Podestá, vocera de la oficina del Acnur en Buenos Aires.

Impacto diferenciado

Los organismos internacionales que ayudan a los desplazados en todo el mundo proponen que los costos sean absorbidos por los países industrializados que más incidencia tienen en el calentamiento global, como Estados Unidos y China, los mayores emisores de gases de efecto invernadero.

Pese a que las naciones desarrolladas son las máximas responsables del aumento de CO2 en la atmósfera, serán los países más pobres los que tendrán que afrontar las mayores consecuencias. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) estima que durante este siglo la temperatura media del planeta aumentará entre 2 y 4°C respecto de la era preindustrial. Esos niveles de calentamiento, que alterarán los patrones climáticos, se traducirán en situaciones límites cada vez más frecuentes. Y a millones de personas que se verán forzadas a abandonar sus hogares se les hará imposible el retorno.

"Los países en vías de desarrollo no podrán hacer frente a esta carga adicional: los desplazados incrementarán la presión demográfica en zonas ya afectadas por las penurias", alerta François Gemmene, del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales.

Según un informe conjunto de la ONU y del Centro de Supervisión de Desplazamiento Interno, en Asia ocurrió el 80% de los desplazamientos relacionados con desastres naturales en 2008: más de cinco millones de personas por inundaciones en la India, casi dos millones en Filipinas por tormentas y cientos de miles en China y Myanmar debido a fuertes lluvias. Eso sin contar los 15 millones que dejó un terremoto en la provincia china de Sichuan.

Mientras tanto, en China el desierto de Gobi ya crece a un ritmo de 10.000 km2 al año. Situaciones similares ocurren en Marruecos, Túnez y Libia. En Egipto, la mitad de las tierras cultivables se salinizan, y en el Amazonas miles de personas se desplazan por las sequías. Y millones de habitantes en zonas costeras (el 60% de las 39 mayores ciudades del mundo se concentran allí) se verán forzados a emigrar cuando, dentro de 40 años, el nivel del mar se eleve varios centímetros.

Para ese momento, entre 10 y 25 millones de personas habrán huido de sus hogares por inundaciones. Sólo en el delta del río Nilo, una subida de un metro en el nivel del agua obligará a huir a seis millones de personas.

Para el Acnur, no puede haber más dilaciones. "Ahora se tiene el suficiente conocimiento para actuar y evitar una situación que podría terminar siendo incontrolable."

Fuente: Lanacion.com.ar

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Carcel para los activistas de Greenpeace

Los cuatro activistas de Greenpeace continuarán durante Navidad y Año Nuevo en la prisión de Copenhague donde fueron recluidos el pasado 17 de diciembre tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Dinamarca que ha rechazado el recurso presentado por Greenpeace pidiendo su libertad.

Procedentes de España (Juan López de Uralde, Director de Greenpeace España), Noruega ( Nora Christiansen) Holanda (Joris Thijssen) y Suiza (Christian Schmutz), los cuatro fueron arrestados por llevar a cabo una protesta durante la cena de gala ofrecida por la reina Margarita II a los Jefes de Estado que asistieron a la Cumbre del Clima. Greenpeace ha condenado la decisión del Tribunal Superior danés y la califica como una “injusticia climática” que se suma al fracaso de los líderes mundiales para acordar un tratado legalmente vinculante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La organización ha reclamado a la opinión pública que continúe presionando para conseguir la liberación de los cuatro activistas, así como de otras personas que participaron en protestas pacíficas en Copenhague y que también continúan detenidas. A pesar de la decisión de la justicia danesa, la liberación de los activistas de Greenpeace sigue siendo potestad del Jefe de Policía de Dinamarca.



Los activistas de Greenpeace han puesto en riesgo su libertad por una causa”- ha declarado Mario Rodríguez, Director de Campañas de Greenpeace España.- “Hemos asegurado a las autoridades danesas que, como activistas de Greenpeace, los cuatro regresarán a Dinamarca cuando sea celebrado el juicio, pero la policía insiste en retenerlos en prisión hasta el 7 de enero de 2010. Privarles de pasar estas fechas con sus familias es una condena sin juicio y parece más un acto de venganza. Es completamente innecesario y totalmente desproporcionado. Esperamos que personas de todo el mundo se unan a nuestra petición de liberación y se sumen a los esfuerzos para actuar contra el cambio climático”.



Juan López de Uralde, representó al “Jefe de Estado” de Greenpeace, Nora Christiansen actuó como su esposa y Christian Schmutz como su personal de seguridad. Los tres activistas fueron conducidos a través del cordón de seguridad de la cena de gala para Jefes de Estado, justo antes del día crucial de la Cumbre del Clima de Copenhague. Desplegaron una pancarta ante los líderes sobre la necesidad urgente de proteger al mundo del cambio climático en la que se leía: “Los políticos hablan, los líderes actúan”. Cuatro activistas fueron arrestados. Joris Thijssen, responsable Internacional de la Campaña de Energía y Cambio Climático, fue detenido al día siguiente.



Finalmente, los Jefes de Estado no cumplieron con la petición de Greenpeace. La cumbre terminó en fracaso y desorganización al acordar el llamado “Acuerdo de Copenhague”, un documento vacío, sin compromisos vinculantes ni objetivos o agendas para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero.



Con el objetivo de colaborar con la policía en su investigación, Greenpeace está cooperando con ellos y se ha ofrecido a dar los detalles de la actividad. Por razones de seguridad, los detalles al completo no serán hechos públicos.



Greenpeace ha remarcado que la protesta que llevaron a cabo durante la cena de gala no fue ninguna operación sofisticada. Los materiales utilizados fueron sencillos. Por ejemplo, las identificaciones que Greenpeace colocó en los parabrisas de las limusinas alquiladas para llegar al banquete fueron sujetados con un par de calcetines. Una de las matrículas de los coches llevaba el logotipo de Greenpeace y el número 007, en referencia a James Bond. Las luces de policía que se pusieron encima de otro de los coches fueron compradas por internet y costaron 50 coronas danesas (6,70 euros).



Sobre las razones de la protesta de Greenpeace, Mario Rodríguez añadió: “Durante los últimos 20 años nuestros líderes no han hecho prácticamente nada para combatir el cambio climático. La Cumbre Climática de Copenhague era el momento decisivo para pasar a la acción. Pero fallaron. Fracasaron a la hora de acordar un tratado legalmente vinculante que garantizara de forma concreta recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero para prevenir un aumento de la temperatura media del planeta de dos grados centígrados.



A parte de esto, podemos esperar impactos muy severos para la supervivencia y bienestar de millones de personas y un incontable número de especies. El “Acuerdo de Copenhague” es una cáscara vacía: una granada de mano contra los esfuerzos multilaterales para detener el cambio climático. Sin embargo, el fracaso para emprender acciones para proteger el clima no es una opción”.

+ Info en Greenpeace


Fuente web